14 de septiembre de 2011

Ciudadano de segunda clase.

El ciudadano de segunda clase desde que nace esta preso de este ordinal sistema. 
El ciudadano de segunda clase cuando pequeño no va a la clínica, sino que sus padres deben pasar toda la noche en Urgencias, donde a veces los médicos duermen, en lugar de atender a sus pacientes, donde generalmente hay médicos con poca experiencia, médicos extranjeros, que en ocasiones te mandan devuelta a casa diciendo que no es nada. Y si naciste en Talca cómo yo, te toca el mítico Hospital que da menos confianza.
El ciudadano de segunda clase, no elige su colegio, por la calidad, sino por el costo, que pueden pagar tus padres, o en mi caso directo a educación municipal. 
El ciudadano de segunda clase debe utilizar el transporte público, por lo que se debe levantar más temprano, y sufrir el clima de turno mientras lo espera. Por lo mismo duerme menos y pasa menos tiempo con su familia.
El ciudadano de segunda clase en la educación superior nuevamente debe ocuparse del costo de la carrera más que de la calidad. Quizas sea primera generación universitaria en su familia, y en su vida haya conocido a un profesional de la carrera que va a estudiar. Es más ni siquiera sabe que hará realmente egresando.
El ciudadano de segunda clase, no puede pagar la Universidad, pero tampoco es lo suficientemente pobre como para tener beca. Ya que su padre es independiente, su madre dueña de casa y sus hermanos menores aun no van a la U. (acotación autobiográfica)
El ciudadano de segunda clase, no solo debe sacar buenas calificaciones en la U, porque si no tiene para pagar la parte de la mensualidad que no le cubre el Crédito Universitario, no podrá tomar ramos.
El ciudadano de segunda clase no se podrá dedicar exclusivamente a estudiar, deberá compatibilizar con trabajo, para poder costear gastos personales, o de fotocopias, etc.
El ciudadano de segunda clase no compra libros para la U, los pide en la biblioteca y si tiene dinero les saca fotocopia.
El ciudadano de segunda clase debe cuidar de no enfermarse de nada que no cubra el AUGE, porque de lo contrario no podrá tratarse. 
El ciudadano de segunda clase cuando se titule no tendrá contactos en empresas básicamente porque su circulo social también es de segunda clase. Por lo que deberá buscar trabajo por si mismo. Cuando lo llamen a una entrevista (si es que no lo discriminan por el sector donde vive) harán un esfuerzo en su familia porque se presente bien vestido, dentro de los medios. Pero en la entrevista al ciudadano de segunda clase, no le preguntan por sus competencias, sino por sus padres, que no son profesionales, y le preguntan porque su madre es dueña de casa, y le preguntan donde estudio en básica, media, universitaria, y no conocen esas Instituciones municipales. 
El ciudadano de segunda clase que no encuentra pega: no se puede tomar un año sabático, tampoco puede seguir perfeccionándose estudiando más, porque no tiene dinero para hacerlo y arrastra su gran deuda del crédito Universitario, que si pasa un año en que no pague le suman más intereses.
Así es como el ciudadano de segunda clase no puede trabajar en lo que sueña o para lo que se preparó, debe trabajar en lo que encuentra. 
El ciudadano de segunda clase, debe postular al subsidio habitacional para poder escoger una casa, probablemente no sea "sujeto de crédito hipotecario". 
El ciudadano de segunda clase, debe endeudarse y pagar intereses para poder comprar muebles, electrodomésticos, ropa. Y en ocasiones incluso para comprar comida.

Pero a pesar de todo, al ciudadano de segunda clase, nunca podrán quitarle sus sueños, y sus ganas de sonreír. No podrán quitarle que cada vez que le hicieron sentir de segunda clase, se hizo más y más fuerte.