17 de marzo de 2009

17 de Marzo 2004

Hace exactamente 5 años lo conocí, y no me pidan que dé vuelta la página, porque me es inevitable dejar de recordar, que un día como hoy coincidimos, hablamos por primera vez, nos reímos y la química que hubo en ese momento la notaron todas las personas que nos rodearon en "los sauces", por cierto ese lugar de mi Universidad ya no existe, y en su lugar está el casino.
Él ha sido el hombre que más me ha querido, y el que yo más quise, con él descubrí muchas cosas, y pasé momentos maravillosos e inolvidables, también hubieron discusiones y situaciones tristes. Aún así la relación que tuvimos, en la actualidad, sigue siendo la más importante de mi vida, es por eso que puedo decir que un día como hoy hace 5 años, conocer a Joaquín, fue un evento que marcó mi historia.
Me costó mucho aceptar su decisión de dejar la vida, al pasar los años y después de muchas lágrimas conseguí aceptarla y dejarlo ir... Si bien la acepté, no la comparto ni la entiendo, ya saben si dependera de mi, él seguiría con vida.
Para yo poder seguir con mi vida, tuve que resignarme a nunca entender que lo motivó a dejar de luchar y morir, ya que no era sano para mi pasar mis días preguntándomelo y pensando que pude hacer par para evitarlo. No obstante de una forma u otra él está presente en mis pensamientos y recuerdos, pero de una forma que no me daña, de una forma sana.
Lamento ser reiterativa, probablemente textos como éste, ya los han leído en este sitio, pero hay una frase que suele ir en los epitafios: Sólo morirás cuando te olvidemos...
Y aunque naturalmente ya no lo amo, guardo con cariño los momentos bellos que vivimos. Y aunque enfrentar su suicidio ha sido lo mas doloroso y dificil de mi vida, me quedo con estas palabras, que cito a Seth (Nicolas Cage), en el final de la película Un ángel enamorado:
"Prefiero haber tenido un aroma de su cabello, una caricia de su boca, un roce de su mano que una eternidad sin ello"

4 comentarios:

Daniel dijo...

Hola Amiga:
Sólo pasaba a saludarte
espero te encuentres bien.

Te dejo mi abrazo.
Dani..

Susana dijo...

Hola Romy:Qué fuerte enfrentar una situación como la que viviste, yo aún no puedo superar la muerte de mi esposo en un accidente, siempre leo tu página porque de alguna forma siento que nuestras pérdidas son similares, me encantan tus poemas y el valor que has tenido para superar el dolor.
¿Eres sicóloga? yo estuve con tratamiento sicológico pero lo dejé porque sentia que en cada sesión revivía mi tragedia, cuando murió mi esposo, yo hiba conduciendo y su familia no me perdonó que yo quedara con vida, lo amaba tanto que habría dado gustosa la mía por la de él, eso me marcó a fuego y muy dentro de mi ser me siento culpable, aunque no pude hacer nada por evitarlo.
Pienso que ahora él es un ángel que siempre me acompaña, tú también debes de pensar que Joaquín es tu ángel y aunque no lo veas seguramente está siempre a tu lado por lo mucho que te quiso Romy.
Un abrazo llenisimo de cariño y gracias por tu hermoso blog, que me permite sentirme acompañada por tu presencia, aunque no te conozca.
Susana

Anakaren dijo...

Romina, me he dado el tiempo desde que encontre tú blogg ! de leer todo lo que escribes, y la verdad! qe son cosas que hoy estoy pasando, Hoy puedo decirte que sé lo que sienets o sentiste cuando perdiste a joaquin =(. Hace un mes perdí a la persona más importante en mi vida, y fue mi ex pololo con el que pololie 4 años ! y no te imaginas lo dificil que ha sido llevar este dolor, que aún ni siquiera consigo asumir u.u

Me gustaría saber si tienes algo, msn, log, Facebook! para pdoer conversar contigo :)
Cuìdate harto, Besos!

Anakaren La Serena

Amalia dijo...

He leido jirones de tu vida y los poemas que son el reflejo de tu alma,nuestras vivencias son bastante similares, cuando el dolor cubre los rincones de nuestro ser,solo escribiendo podemos dejar fluir la paz del espíritu tan necesaria para seguir existiendo...

No pude despertarlo...
y allí quedó en su sueño eterno
flotando en el espacio que ocupó
su último pensamiento,
con la tristeza del aliento
que le brindó la vida
Todo el amor ha quedado
mutilado tras sus párpados
en espera del último beso,
y sus traguedias flotan etéreas
en ese reino imaginario
que transformó su vida
lanzándolo hacia el vacio.
No pude despertarlo...
Y con lágrimas en los ojos
atrapo el momento
que por última vez
sus labios me sonrieron.
No pude despertarlo...
Y desde entonces
en mi cita con al noche
anhelo verlo regresar
aunque sea a través de mis sueños

Amalia