Así de simple, pasa que ya no quiero, que siento que nada me resulta, que cada día caigo un poco más bajo, y estoy cansada de fingir y me gustaría mandar todo a la mierda...
Estoy harta de la gente, de esa gente que pasa por ti, y no se da cuenta o no quiere ver. Estoy harta de los malos entendidos, de los rumores, de los caprichos. Harta de la indecisión, de la inseguridad, de los amores cobardes... Harta de la gente que pasa por acá lee y se va sin decir una palabra. Harta de no lograr lo que me propongo, harta de no ser la mejor en nada, harta de no ser como me gustaría, harta de no apostar por miedo a perder, harta de los "debería"...
Debería estudiar
Debería ordenar mi pieza
Debería salir
Debería comer menos
Debería leer
Debería dormir más
Debería ser tolerante
Debería sonreir
Debería hacer ejercicio
Debería ser más feliz
Debería decir lo que pienso
Debría callarme más
Debería pensar más en los demás
Debería ir más a clases
Deberia, debería, debería. Y el debería que más odio es: Estudias psicología no deberías comportarte así... Acaso un medico no se enferma?, acaso un abogado es siempre justo? acaso un profesor es siempre un buen académico? acaso un padre es siempre un buen padre?...
Tengo derecho a sentirme mal, frustrada, a llorar, a subir un poco la voz, y a no entender todo lo que me dicen. ¿Acaso no tengo derecho a equivocarme? Juro que trato de ser la mejor y de hacer las cosas bien, pero no siempre me resulta, y a veces me caigo y a veces necesito una mano, y a veces no puedo sola. Y lo anterior no quiere decir que no sea tolerante a la frustración, pues sé que seguiré adelante. Sé que después saldrá el sol, sólo que ahora tengo los lentes que me hacen ver todo nublado... sólo que ahora estoy en un mal momento, sólo que ahora necesito un nuevo sentido. Por eso... No quiero.

